Escenario Iboga

Antes de comenzar con la crónica nos gustaría dar las gracias, en primer lugar, a la organización del Iboga Summer Festival por brindarnos la oportunidad de acudir con acreditación de prensa. En segundo lugar, a toda la gente conocida o desconocida que ha compartido su tiempo con nosotros. Gracias. ¡Habéis hecho de estos días algo mágico!

Crónica Iboga Summer Festival 2018

Con la emoción de un niño pequeño al que le van a llevar a Disneyland nos levantábamos el miércoles, eso sí, nuestro destino no era ese, nosotros íbamos al que posiblemente sea el mejor festival en el que hayamos estado, el Iboga Summer Fest.

Tras meter las últimas cosas en la mochila y comprobar que la cartera y el móvil estaban con nosotros, nos pusimos en camino. Tavernes de la Valldigna nos esperaba. Tras tres horas y media de viaje, la brisa marina golpeaba nuestra cara, bajokonsumo.com se presentaba en el Iboga.

Después de una pequeña visita a nuestro apartamento para dejar los “bártulos”, cual domingueros nos enfundamos el bañador y las chanclas y fuimos a que nuestros cuerpos se fundieran con las cálidas (demasiado) aguas del Mediterráneo. Tras el revitalizante baño, una ducha y al lío que hemos venido a trabajar (ojalá fuera esto un trabajo remunerado, sería la hostia).

Tras recoger nuestra acreditación, y siguiendo los consejos de la tele sobre el tema de la hidratación, fuimos a por nuestro vaso “iboguero”. De ahí, a la majestuosa carpa de circo. Cuando llegamos, El diluvi daba sus primeros acordes mientras la gente bailaba al ritmo de su folk moderdo. Tras los valencianos, fue el turno de un grupo que sinceramente nos encantó, Hammond York, capaz de animar a los más tristes, su ska jazz retumbó en la Carpa de Circo haciendo que la magia del Iboga se fuera introduciendo en el cuerpo de los presentes poco a poco…

Hammond York

La noche pasaba, el calor apretaba, y los mas sensatos se daban una buena ducha debajo de nuestro fiel e indispensable amigo el elefante. Brigada AM Soundsystem cogía el testigo, este colectivo de gallegos nos presentaron su sinfín de estilos musicales, dejando el escenario bien calentito a los muchachos de Prozak Soup.

El drum&bass, perfecto para finalizar la noche, corrió a cargo de Dj Adry Itus. Un set perfecto para finalizar el calentamiento de lo que nos esperaba en los próximos días. Apenas sin darnos cuenta, el reloj marcaba las cuatro de la mañana, y un señor vallisoletano nos invitó educadamente a marcharnos. La pre-party había finalizado, llegaba el turno del Iboga Summer Festival.

Después de dormir lo necesario y comer los deliciosos manjares que nos preparó nuestra compi de apartamento, había que ponerse un poco en remojo, turno del baño en la playa de Tavernes. Ducha y al lío.

La tarde no podía empezar de mejor manera al ritmo de jazz, swing y electro, el grupo italiano The Sweet Life Society se presentó en el Iboga para mostrarnos su nuevo trabajo “Antique Beats”. Seguidamente, llego el turno al grupo árabe 47SOUL, una mezcla de sintetizadores analógicos, guitarras y versos desgarradores con los que se metieron en el bolsillo al público allí presente desde el primer momento.

El sol comenzaba a caer sobre Tavernes y con la marcha de este, los primeros acordes reggae hacían acto de presencia de la mano de Julian Marley y su banda. El hijo del mítico cantante Bob Marley no defraudó. Con el listón muy alto llego el turno de Club des Belugas que pusieron un puntito de calma con su jazz-swing sesentero. Había que retomar fuerzas, buen momento para ir a visitar a nuestro amigo “Melendi” en la barra y tomar un refrigerio. Lo que se nos venía encima bien lo merecía.

Julian Marley

Pasada la 1:30 llegaban al escenario un par de franceses que brindaban por “la revolución en las pistas de baile”. Soviet Suprem se hizo grande en el escenario llegando a ser, en mi modesta opinión, uno de los mejores conciertos de esta edición del Iboga Summer Festival. Cuando acabó el concierto pensábamos “esto es insuperable” pero tras mirar el cartel nos dimos cuenta de que esto no había hecho más que empezar, turno de Russkaja. Con su ya clásico español “arrusado” hicieron las delicias del respetable lanzando todas sus bombas: Energía, El Pueblo Unido, Barada o Ras Dwa Tri.

Soviet Suprem

Por cuarto año, sobre el escenario del Iboga Summer Festival se aposentaban unos jóvenes valencianos con mucho arte y con la alegría en las venas. Sí, claro, hablamos de La Trocamba Matanusca y su balsámico balkan-klezmer que provocó una sana locura colectiva. El escenario principal apagaba sus altavoces de la mano de Caravan Disco All Stars.

¿Y ahora qué hacemos? ¿A dormir o a la Carpa de Circo? Imaginaros la respuesta.

Pasado el mediodía, el gracioso perro de nuestros vecinos decidió empezar (sin contar con nadie) con su particular concierto. Tocaba levantarse y poner en práctica nuestro combo: comida-playa-ducha-calimotxo y para los conciertos.

El calor y la humedad hacían mella en nuestros cuerpos, pero las ganas de fiesta podían con todo. Bajo un sol abrasador Swingrowers nos daba una lección de música, su electro-swing nos brindó la oportunidad de bailar hasta la extenuación. Después, The Correspondents, como enlace para otro de los conciertos “grandes” del Iboga, directamente desde Nueva York la New York Ska-Jazz Ensemble.

Poco antes de medianoche dos hermanas y un hermano asaltaban el escenario principal, Kitty, Daisy & Lewis directamente desde UK llegaban a un pequeño pueblo de Valencia para mostrarnos toda la fuerza de su swing. Tras hora y media de bailoteos, La Caravane Passe tomaba el testigo. Con su gran abanico de estilos, a saber: jazz, balkan, rock, rap y electro se ganaron rápidamente al respetable. Para mí, uno de los grandes descubrimientos de esta edición del Iboga Summer Festival.

El dubstep y el jungle también tienen cabida en este festival, ¡vaya qué sí! Sino que se lo pregunten a Taiwan MC y el lío monumental que preparó sobre el césped (o lo que quedaba de él) del Iboga.

¡Pero qué bonita que es Toledo! Y que grandes son unos jóvenes que crecieron en sus calles. Balkan Bomba puso el punto canalla a la noche al ritmo de sus temas más famosos: Corrupt Politicians, T-Rex o Los Olvidados, por mencionar alguno.

Finalizada la música en el escenario principal, el dilema de siempre, ¿casa o carpa? Como era de esperar, se nos hizo más que de día.

Tras descansar bien y repetir la misma secuencia de días anteriores, hoy teníamos una misión muy importante aguantar en pie hasta las 11 de la mañana. ¿Por qué? Lo descubriréis más adelante.

Pasadas las 20:30, tras recuperar lo justo, nos pusimos rumbo al recinto. Cuando llegamos General Levy ya estaba haciendo de las suyas, y durante aproximadamente dos horas los allí presentes nos volvimos locos bailando jungle. El cuerpo poco a poco iba engrasando, nuestra meta cada vez estaba más cerca.

General Levy

Cuando todo iba rodado nos llego un mensaje, The Skatalites se retrasaba, su avión había sufrido un pequeño retraso. Con el miedo de que no tocaran, el espectáculo continúo Fatoumata Diawara estaba en el escenario.

Con bastante retraso, Eskorzo comenzó la función. Su espectáculo bañado de cumbia con toques rockeros exaltaron a un público que bailo y canto todas y cada una de las canciones del grupo granadino. Al finalizar su concierto, nuestros peores pronósticos se disiparon en un instante. The Skatalites habían llegado, como era de esperar, su concierto fue increíble. Y es que, todo amante del ska debería al menos una vez en la vida vibrar en directo con temas como Rock Fort Rock, Dynamite o Wood and Water.

De Jamaica a Francia. La Phaze y La P’tite Fumeé, grupos a los que sinceramente no había escuchado previamente, me sorprendieron y mucho. La Phaze fue una mezcla perfecta de drum’n’bass con rock, mezcla atrevida, pero con un gran resultado. Después llegó el momento rave del Iboga Summer Festival, La P’etite Fumeé nos transmitió esa fuerza que tan escasa estaba ya.

Petite Fumeé

Con bastante retraso de la hora prevista llegó, seguramente, el concierto más mágico de todo el Iboga. Por el oeste la luna comenzaba a desaparecer. Por el este el sol asomaba cabeza.  En el centro, los ARTISTAZOS neoyorkinos más “underground” los Lucky Chops. Y aunque su concierto fue más corto de los esperado, la fiesta no paró ni un segundo. Esto estaba llegando a su fin y la gente lo sabía, era la hora de echar el resto.

Tras el apoteósico concierto, había que hacer algo de tiempo, no podíamos ir a dormir. A las 11 de la mañana tocaban unos compañeros, unos amigos, tocaba el grupo de ska leonés DEMENTES. Gracias chicos por dejarnos vivir los momentos previos con vosotros e intercambiar opiniones, y por supuesto, gracias por hacernos disfrutar como enanos. Por “enseñar a hacernos una canción” y por hacer que Cesarón estuviera tan presente en Tavernes. ¡Qué esto sea solo el principio, chavales!

Dementes

El Iboga había acabado para nosotros, y después de una semana, aún lo sigo echando de menos. Espero que no se haga muy larga la espera hasta el año que viene.

Solo un apunte, por favor, ¡el año que viene llevad calimotxo!

¡Música, salud e Iboga!

Fotografías de Jesús Ángel Franco y del Iboga Summer Festival.

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